El Santo Rosario - Misterios Luminosos | Sabías que... |
| Fue con el Papa San Pío X con quien se celebró el primer Congreso Eucarístico Internacional en Roma, en 1905. Con este congreso se hizo también una moción sobre la comunión frecuente de los niños, y recién a partir de 1960, los congresos se abrieron particularmente a los problemas del mundo. |
| Pensamientos |
Vamos hacia Dios, no caminando, sino amando. San Agustín |
"La Navidad es mucho más que una fecha límite o un día en el calendario. Es un itinerario del espíritu desde las tinieblas a la luz, desde el caos a la paz, desde el aislamiento a la unión del amor".
Karen Katafiasz
¿Qué clase de ser humano soy? - ¿Soy vaso, canal o fuente?
1) Para saber
Es difícil contestar qué tipo de persona somos, e incluso a veces nos conocen mejor los demás que nosotros mismos.
Una persona hizo una clasificación en tres tipos de personas que nos puede ayudar a ubicarnos. Decía que podían ser como un vaso, que es el que retiene y no da nada; como un canal que da, pero no retiene. O como la fuente que, además de dar, retiene.
# Para los seres humanos-vaso, su única ocupación es almacenar conocimientos, “perfecciones”, cosas y dinero. Son aquellos que creen saberlo todo y tenerlo todo. No comparten su alegría, ni ponen al servicio de los demás sus talentos o cosas. Son extraordinariamente estériles; servidores de su egoísmo; carceleros de su propio potencial humano. Algunos niños suelen caer en este tipo, son los que siempre están pidiendo, pero difícilmente dan. Aunque hay muchos adultos que también se quedan aquí.
# Por otro lado existen los seres humanos-canal. Son aquellas que se pasan la vida haciendo y haciendo cosas. Su lema es: "producir, producir y producir". No están felices si no realizan muchas muchísimas actividades y todas de prisa, sin perder un minuto. Pueden hacer las cosas bien, pero no las comparten. Incluso atropellan a las personas con tal de producir. Al hacer pretenden colmar sus carencias; hacen; pero no retienen. Siguen dando y se sienten vacíos. Si hacen cosas, pero no pensando en los demás. Es un hacer por hacer. Por ejemplo, hay profesionales que exageran el tiempo de su trabajo e incluso descuidan a su familia por dedicarle mucho tiempo a trabajar. O si alguien les pide ayuda, se excusan en que están haciendo algo.
# Pero también podemos encontrar seres humanos-fuente, que son verdaderos manantiales de vida. Capaces de dar sin vaciarse, de regar sin decrecer, de ofrecer su agua sin quedarse secos. Son aquellos que nos salpican "gotitas" de amor, confianza y optimismo, iluminando con su reflejo nuestra propia vida. Están siempre pensando en cómo servir mejor y están dispuestos a sacrificarse dando sus cosas y su tiempo. Y es que cuando se da amor, uno se llena más de él.
2) Para pensar
Esta clasificación nos sirve para saber si lo que hacemos lo dirigimos al servicio de los demás o solo es para una satisfacción personal.
Seguramente todos querríamos ser fuente, donde diéramos a los demás sin quedarnos vacíos. Para ello es preciso darnos cuenta que la fuente no crea su agua, sino que la recibe. Lo principal en nuestra vida es dar amor en todas diversas maneras: al servir, al trabajar, al hablar, etc. Por ello hemos de estar unidos a la fuente del amor. Y esa fuente es Dios. Como nos recuerda el Papa Benedicto XVI, Dios es Amor.
3) Para vivir
En nuestro vivir diario se presentan muchas oportunidades de ser generosas y pensar antes en los demás que en uno mismo. Si practicamos este deseo, viviremos e impregnaremos de espíritu cristiano el ambiente donde vivimos, pues estaremos imitando al Señor que no vino a ser servido, sino a servir.
San Josemaría nos recuerda que hemos de dar sin medida, sabiendo siempre habrá un fruto grande: “¿Hay locura más grande que echar a voleo el trigo dorado en la tierra para que se pudra? –Sin esa generosa locura no habría cosecha. Hijo: ¿cómo andamos de generosidad?” (Camino 834)
Pbro. José Martínez Colín
Consignas
Busca si, siempre, la armonía; pero resignándote al menos, ya que no puedes lograr aceptarlo con alegría, a que otro lleve el compás. No pretendas dirigir siempre tú la orquesta. No siempre debes ser tú el superior que mande y los demás los súbditos que obedezcan.
Manos sudorosas o hiperhidrosis palmar
Manos sudorosas o hiperhidrosis palmar es un problema que sufren muchas personas, aunque pueden mejorar mucho con los remedios o terapias naturales. Los nervios son el peor enemigo de las personas con manos sudorosas o hiperhidrosis palmar.
Tener las manos excesivamente sudorosas se conoce también como 'hiperhidrosis palmar'. Tener las manos sudadas en momentos de miedo o máxima tensión es natural, pero cuando esto se produce de forma continua es una fuente de frustración y sensación de vergüenza personal. Algo tan habitual como dar la mano como saludo es un problema ya que la otra persona siente como le dejas la mano mojada. Esto puede afectarnos tanto en el ámbito laboral (músicos, carpinteros, etc.) como a la hora de relacionarnos con los demás.
Causas o etiología de las manos sudorosas o hiperhidrosis palmar
En general podemos decir que habría dos causas o dos grupos de pacientes con hiperhidrosis palmar:
# Los pacientes de categoría primaria son aquellos en los que no hay una causa aparente sino que son personas con una gran tendencia a la ansiedad y al nerviosismo y que suelen empeorar en épocas de mayor estrés, alteraciones emocionales (ira, miedo, etc.), cuando hace más calor, si comen excesivamente picante, etc.
# En la categoría secundaria suele haber, como causa principal, alguna enfermedad: Parkinson, alteraciones de la tiroides, problemas de la glándula adrenal, cáncer, diabetes, consumo de algunos medicamentos concretos como la insulina, otros que inducen al vómito o para bajar la fiebre, etc. Por supuesto esto no ocurre en todos los pacientes y además normalmente siempre son personas ansiosas o que toleran mal el estrés.
Consejos y terapias naturales para las manos sudorosas
El sistema nervioso suele ser la causa principal de las manos sudorosas o hiperhidrosis palmar así que buscaremos diferentes estrategias para fortalecerlo
Dieta: evitar café, tabaco, alcohol y cualquier excitante.
Ejercicio físico: aunque ayuda a sudar realmente nos ayudará a equilibrar nuestro sistema nervioso ya que descargamos el estrés.
Relajación: intentar aprender alguna técnica de relajación para reducir la ansiedad (meditación, Método Silva, etc.).
Visualización: aprender o practicar la visualización nos puede ayudar a "ver" como enfocamos situaciones estresantes sin que nos suden las palmas de las manos.
Fitoterapia: hay plantas medicinales como la Salvia que tienden a regular la transpiración. Tomar dos veces al día un poco de Salvia junto a alguna planta relajante como el Azahar, la Melisa, la Manzanilla o la Tila.
Oligoterapia: una combinación de la Diátesis Manganeso-Cobalto y del oligoelemento Litio pueden ayudarnos a cambiar o mejorar esa "tendencia" a somatizar las emociones a través del sudor.
Remedios naturales a nivel externo para las manos sudorosas
Los remedios naturales a nivel externo aplicados sobre las manos no dejan de ser sintomáticos ya que la causa es, como hemos dicho, el sistema nervioso pero puede ayudar a ir un poco más rápido o solucionarnos una crisis puntual de manos sudorosas.
Aplicar un poco de arcilla en polvo sobre las palmas de las manos ayuda a absorber la humedad cuando aún no es excesiva.
Poner las manos unos 10 minutos en agua templada con un chorro de vinagre suele ser casi siempre muy eficaz. Podemos hacerlo un
par de veces al día.
¿Sabías que...?
Aunque muchos especialistas recomiendan la operación (extirpan las glándulas sudoríparas de la palma de la mano) es una alternativa que debe reflexionarse a fondo. Vale la pena informarnos primero y preguntar al médico especialista las posibles contraindicaciones (manos excesivamente secas, sudor compensatorio en otras zonas del cuerpo, etc...).
En todos los casos le recomendamos consultar con su médico, terapeuta u otro profesional de la salud competente. La información contenida en este artículo tiene una función meramente informativa.
Autor: Josep Vicent Arnau
Naturópata y Acupuntor
Meditación breve
Como dice el dicho, si la vida te trae limones, prepara limonada.
Es sencillo y verdadero. Sin importar cuáles son las circunstancias de nuestra vida, podemos maximizar los sucesos positivos. Y, lo que es más importante, podemos aprender de los negativos. Al reflexionar acerca del pasado, frecuentemente descubrimos con sorpresa que el limón hizo posible la delicia de la experiencia presente.
Todos los hechos de nuestra vida son hilos que tejen un patrón que se desarrolla con un propósito. Cada experiencia es igual a todas las demás. No debemos aferrarnos ni echarnos atrás ante ninguna. La suma de todas ellas es lo que nos hace ser lo que somos. Cada uno de nosotros es, por sí mismo, un mosaico. Y a pesar de ello, nuestros patrones y nuestras rutas se cruzan con un propósito.
La esperanza de que cierta experiencia sea un elemento necesario para nuestro proyecto propicia la gratitud, incluso en el momento en que debemos beber el trago amargo.
Hoy me enfrentaré a algunos limones. ¿Podré prepara limonada?
Gra Baq