Moniciones, Evangelio diario El Santo Rosario Sabias que? Pensamientos vivencias diarias
MONICIÓN DE ENTRADA
Buenas días (noches) hermanos y hermanas. Bienvenidos a esta Eucaristía del segundo Domingo de Pascua, el domingo de la Divina Misericordia, en la que seguimos celebrando y alegrándonos por la Resurrección de Nuestro Señor.
A los ocho días de la Pascua, como los discípulos en Jerusalén, también nosotros estamos reunidos hoy aquí. Y también, como entonces, Jesús se hace presente en medio de nosotros. Nosotros también nos alegramos con su presencia, nos sentimos llenos de su paz y de su Espíritu y enviados a anunciar la Buena Noticia con nuestra vida.
Este mes reflexionaremos el lema: CELEBREMOS LA ALEGRÍA DE EVANGELIZAR.
Iniciamos con toda nuestra alegría esta Eucaristía de pie y cantando…
SALUDO INICIAL
MONICIÓN A LA ASPERSIÓN CON EL AGUA
Por el Bautismo, entramos en la Vida Nueva de Jesús Resucitado. Ahora, con la aspersión del agua, le pedimos que renueve en nosotros su gracia salvadora.
GLORIA
ORACION COLECTA
LITURGIA DE LA PALABRA
MONICIÓN A LAS LECTURAS
La primera lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles, nos hace revivir la experiencia de la primera comunidad cristiana, de los primeros discípulos de Jesús.
Luego, en la segunda, con un lenguaje repleto de imágenes y visiones, el libro del Apocalipsis nos anunciará la vida y la fuerza que el Señor resucitado nos trae.
Finalmente, el Evangelio nos hará reflexionar sobre Tomás y su incredulidad, que a veces es también la nuestra: por mucho que nos anuncien nos cuesta creer sin ver.
Escuchemos y meditemos.
HOMILÍA
CREDO
PLEGARIA UNIVERSAL
Hoy Cristo resucitado muestra al mundo la esencia de su corazón: La misericordia de Dios. A ese Dios Padre misericordioso le pedimos que escuche nuestra plegaria.
Respondemos diciendo:
¡SEÑOR, LLÉNANOS DE TU MISERICORDIA!
1.- Por la Iglesia que formamos todos; para que en este año de la Misericordia que vivimos, podamos llevar el mensaje de Cristo a los más lejanos con gestos de verdadera compasión.
ROGUEMOS AL SEÑOR
2.- Por el Papa Francisco; para que su pasión por proclamar la Misericordia de Dios, encuentre la ayuda y el cariño de todos los católicos.
ROGUEMOS AL SEÑOR
3.- Por nuestro país. Para que este proceso electoral que se aproxima se oriente hacia una convivencia en justicia y libertad, se termine con las injusticias y la corrupción y los más pobres puedan encontrar esperanza.
ROGUEMOS AL SEÑOR
4.- Por nuestra Hermandad del Señor de los Milagros. Para que en este proceso de reorganización vayan conociendo más a Cristo y se comprometan por ser parte de nuestra Iglesia católica.
ROGUEMOS AL SEÑOR
5.- Por cuantos estamos aquí reunidos, celebrando la Pascua, y tenemos la gracia de vivir este año jubilar; para que nos comprometamos en algún grupo parroquial y desde ahí seamos testimonio de servicio.
ROGUEMOS AL SEÑOR
Señor, Dios nuestro, en tu gran misericordia, concédenos, en esta Pascua, la gracia de reconocerte en tu Palabra y en tu Eucaristía, para que caminemos por nuestra vida con amor y esperanza. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
LITURGIA EUCARÍSTICA
MONICIÓN DE OFRENDAS
JARRA CON AGUA
Recordando nuestro bautismo, te ofrecemos, Señor, esta agua. La has creado para fecundar nuestras tierras, y también por ella nos has hecho renacer a la vida de hijos e hijas de Dios.
PAN Y VINO
Tomás, al ver a Jesús resucitado le ofreció su fe: ¡Señor mío y Dios mío! Nosotros, felices por creer sin ver, ofrezcamos el pan y el vino, para que al convertirse en la vida de Jesús, podamos alimentarnos de Él.
COLECTA
Nuestra Parroquia se abre ahora a las necesidades de nuestra Diócesis y nuestro Seminario. Seamos generosos en la colecta que irá destinada a ese fin
SANTO
PADRE NUESTRO
SALUDO DE PAZ
CORDERO DE DIOS
MONICIÓN DE COMUNIÓN
Como pueblo rescatado por Dios, acerquémonos a recibir a Cristo en la comunión. Y en un momento de oración alabémoslo y démosle gracias por su divina misericordia.
ACCION DE GRACIAS
(Acción de gracias, no leer este subtitulo)
¡CON MI IGLESIA, CREO EN TI, SEÑOR!
Ven, Señor, y como a Tomás muéstrame tu costado
no para que crea más o menos
sino para sentir un poco el calor de tu regazo.
Ven, Señor, y como a Tomás, enséñame tus pies,
no porque desee verlos taladrados
sino porque, al contemplarlos,
conoceré el precio que has pagado por mi.
Ven, Señor, y como a Tomás, dame tus manos,
no para advertir los agujeros que los clavos dejaron
sino para que juntando las mías sobre las tuyas,
llegue a comprender que he de ayudar al que está abatido,
animar al que se encuentra desconsolado
o servir con generosidad
a todo hombre que ande necesitado
¡ALELUYA, CREO CON TU IGLESIA, EN TI SEÑOR!
AMÉN