Moniciones, Evangelio diario El Santo Rosario Sabias que? Pensamientos vivencias diarias
MONICIÓN DE ENTRADA
Buenas noches hermanos y hermanas en Cristo nuestro Salvador.
Estamos llamados a involucrarnos en este proceso de Jesús, no podemos quedarnos como espectadores. El Siervo sufriente, es el Señor, pero también es el hombre de hoy, con el cual tenemos que solidarizarnos y descubrir en él, al Cristo sufriente.
Nos ponemos de pie y cantamos.
SALUDO INICIAL
ACTO PENITENCIAL
ORACION COLECTA
LITURGIA DE LA PALABRA
MONICIÓN A LAS LECTURAS
En la primera lectura el profeta Isaías nos habla de la designación e investidura del Siervo del Señor, cuya misión fundamental es la implantación de la salvación. Ya se vislumbra la figura de Jesús.
En el relato del Evangelio, María, hermana de Lázaro, demuestra su gran amor por Jesús y lo unge con costosos perfumes. La incomprensión de algunos, en ese momento, nos cuestiona también hoy, en que, aun hay que mucho que aprender sobre el amor a Cristo.
Escuchemos con atención.
HOMILÍA
CREDO
PLEGARIA UNIVERSAL
Hermanas y hermanos, presentemos nuestra súplica al Padre Celestial que envió a su Hijo para nuestra Salvación. Oremos juntos diciendo:
“SEÑOR, TEN PIEDAD Y ESCÚCHANOS”
1.-POR LA IGLESIA
Para que el Señor nos purifique y nos conceda el don de la caridad, especialmente por los más pobres y olvidados.
ROGUEMOS AL SEÑOR
2.- POR TODOS LOS CRISTIANOS
Para que esta semana que estamos celebrando nos motive a reavivar nuestra fe y nuestro compromiso por Jesús.
ROGUEMOS AL SEÑOR
3.-POR LA JUSTICIA EN EL MUNDO
Para que el Espíritu de Jesús, impulse la transformación de nuestra sociedad y que la Justicia, el derecho y la libertad, sean una realidad estable y duradera defendidas por todos.
ROGUEMOS AL SEÑOR
4.- POR TODOS AQUÍ REUNIDOS
Para que la proclamación de Jesucristo, muerto y resucitado, nos mueva a una vida más auténtica.
ROGUEMOS AL SEÑOR
LITURGIA EUCARISTICA
SANTO
PADRE NUESTRO
SALUDO DE PAZ
CORDERO DE DIOS
MONICIÓN DE COMUNIÓN
Hermanos y hermanas, Cristo mismo nos invita a su mesa, a servirnos del Banquete Eucarístico que nos ha preparado, donde El, se ofrece como alimento de vida.
DESPEDIDA