Moniciones, Evangelio diario El Santo Rosario Sabias que? Pensamientos vivencias diarias
MONICION DE ENTRADA
Buenos días hnos. y hnas. EN CRISTO SALVADOR. Hoy Jesús se presenta como profeta: tiene la misión de predicar oportuna e inoportunamente la Palabra de Dios, una palabra que no es agradable a todos y por la que empieza a ser signo de contradicción. Una palabra que no siempre cae bien, que denuncia, que quema, pero que finalmente triunfa. Nos ponemos de pie y cantamos.
SALUDO INICIAL
ACTO PENITENCIAL
Hermanos, iniciemos nuestra celebración Eucarística, reconociendo ante el Señor, que somos pecadores, y con un corazón arrepentido, pidamos perdón por nuestras faltas:
Ø Porque muchas veces, creemos en nuestras propias posibilidades, olvidando que solo Tu, eres signo de esperanza salvadora.
SEÑOR TEN PIEDAD
Ø Porque muchas veces, nos dejamos deslumbrar por lo que nos muestra el mundo, y cerramos los ojos, a tu verdad y justicia
CRISTO TEN PIEDAD
Ø Porque Tú nos llamas a vivir en justicia y paz, y muchas veces, las situaciones y sentimientos negativos, nos dominan.
SEÑOR TEN PIEDAD
GLORIA
ORACION COLECTA
Señor concédenos amarte con todo el corazón y que nuestro amor se extienda también a todos los hombres. Por nuestro SEÑOR JESUCRISTO.
LITURGIA DE LA PALABRA
MONICION A LA PRIMERA LECTURA Jr. 1, 4-5. 17-19
En esta lectura es el mismo Dios quien llama y confiere el ministerio de profeta; misión arriesgada pero que lleva consigo la promesa de la asistencia divina para llevar a término la misión. Escuchemos con atención
SALMO RESPONSORIAL Sal. 70
MONICION A LA SEGUNDA LECTURA 1Co. 12, 31- 13, 13
Pablo nos transmite el "himno al amor", manifestándonos que el cristiano es alguien que sabe y practica que el amor es lo más grande, por encima de la fe y la esperanza.
Escuchemos atentamente.
MONICION AL EVANGELIO Lc. 4, 21-30
Escuchemos ahora al mismo Jesús, que nos manifiesta que su Evangelio es siempre incómodo y sacude nuestra tranquila seguridad. Nos ponemos de pie para la proclamación del santo evangelio.
HOMILIA
CREDO
PLEGARIA UNIVERSAL
En el Evangelio hemos visto la incomprensión de los que escuchaban su predicación, incomprensión que continua en la vida de los que queremos seguirlo. Por eso presentémosle ahora al Padre nuestra oración:
"SEÑOR, QUE SEAMOS FIELES A TU PALABRA"
1.-Para que siempre encontremos en la Iglesia el depósito de la verdad, que expresa y alimenta su vida y su misión y se fundamenta necesariamente en la Palabra de Dios.
ROGUEMOS AL SEÑOR
2.-Para que nuestra Iglesia diocesana sea siempre un recinto en el que, como San Pablo nos manifiesta hoy, la comprensión sea la nota que caracteriza al amor, a la caridad, que más que en dar está en comprender.
ROGUEMOS AL SEÑOR
3.-Para que el mundo encuentre la paz que nos trae Cristo, se terminen las guerras y las discordias y todos los pueblos sean capaces de escuchar la Palabra de Dios y rectifiquen aquellas conductas que puedan ofenderle, y así podamos vivir en unidad y concordia.
ROGUEMOS AL SEÑOR
4.-Para que recordando que todos los hombres son hermanos nuestros, nos entreguemos por entero a la causa de Jesús: los que sufren, los que están solos, abandonados, enfermos, injustamente marginados, y así encuentren en Él, el consuelo y la esperanza de la vida eterna.
ROGUEMOS AL SEÑOR
5.-Para que todos los cristianos, como el Profeta, sigamos anunciando el perdón, el amor y la paz, aunque todos nos vuelvan la espalda, y frente al intento de despeñar la realidad cristiana de nuestra tierra, por desfiladeros peligrosos y con argumentos ridículos, estemos dispuestos siempre a dar la cara por Cristo.
ROGUEMOS AL SEÑOR
6.- POR TODAS Y TODOS AQUÍ REUNIDOS
Para que haciendo vida, demos testimonio de felicidad, como consecuencia, de abandonarnos en las manos de Dios, y esperarlo todo de Él.
ROGUEMOS AL SEÑOR
Padre, concédenos lo que con fe te hemos pedido y danos la fuerza de tu Espíritu para ser profetas de tu amor, encontrando siempre la verdad en las enseñanzas de tu Hijo, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.
LITURGIA EUCARISTICA
MONICIÓN COLECTA
Hermanos, seamos solidarios y acompañemos con nuestra generosidad y desprendimiento, a quienes más necesitan de nosotros, en nuestra comunidad, y que son los pobres y los enfermos. Así mismo, en la colecta, apoyemos al sostenimiento de nuestra Parroquia.
MONICIÓN DE OFRENDAS
Pan y Vino
Señor, con amor y humildad, presentamos estos dones de Pan y Vino ante tu altar, ellos, por tu amor, se convertirán en tu Cuerpo y en tu Sangre, alimento espiritual, que nos fortalece y nos alcanza tu misericordia y protección.
SANTO
PADRE NUESTRO
SALUDO DE PAZ
CORDERO DE DIOS
MONICIÓN DE COMUNIÓN
El Señor nos ha llamado a ser sus profetas, pero no nos abandona a nuestras fuerzas en esta tarea: Él mismo ha querido ser nuestro alimento que ahora se nos ofrece en la Eucaristía.
ACCION DE GRACIAS
Señor Jesús
manso y humilde de corazón,
Tú, que siendo Dios, asumiste nuestra condición humana,
Tú, que siendo rico, te hiciste pobre,
para enseñarnos el camino, de cómo vivir,
abandonado en las manos de Dios,
confiando plenamente en su bondad y en su amor,
esperándolo todo de Él.
Señor Jesús
en el Santísimo Sacramento,
Tú siempre te expones ante nosotros,
ahora, permítenos a nosotros, exponernos ante Ti
te presentamos nuestro corazón,
con todas sus miserias y limitaciones,
nada te podemos ocultar, porque tú lo sabes todo.
Desde esa certeza, reconocemos ante Ti,
que de una manera u otra, te hemos fallado,
que a pesar de tu ejemplo de pobreza y humidad,
muchas veces la soberbia y el egoísmo nos vencieron.
Señor Jesús,
no obstante todo ello,
Tú nos sigues buscando, nos sigues llamando, nos sigues amando,
tienes sed de nosotros y deseas que nosotros tengamos sed de Ti,
gracias Señor, por tan inmerecido amor,
que lo patentaste al donarte en la cruz,
y por tu presencia eterna en la Eucaristía.
Y, como un grito en el desierto de nuestras vidas,
te imploramos, te suplicamos:
Ayúdanos, fortalécenos, sostennos,
que nos hagamos fuertes en ti, por ti y para ti,
Queremos ser tuyos Señor, queremos ser como Tu.
AMEN
MONICION DE DESPEDIDA
Esta Eucaristía tiene que haber significado para nuestras vidas un nuevo impulso evangelizador; el mismo Señor nos ha elegido para ser sus profetas y nos ha enviado a proclamar su Palabra, a comunicarla sin miedo y con mucho amor.