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MONICIÓN DE ENTRADA
Buenas días (noches) hermanos y hermanas en Cristo Jesús
Todos tenemos una misión en esta vida; todos tenemos una vocación. Al llamarnos, Dios nos encomienda la misión de reflejar su amor en algún terreno de la vida o en alguna tarea específica. Debemos estar atentos para captar las señales que Dios nos envía. Pero en todos los casos, hay que llegar al encuentro directo con Jesús. Nos ponemos de pie y cantamos.
SALUDO INICIAL
ACTO PENITENCIAL (Yo confieso)
LITURGIA DE LA PALABRA
MONICIÓN A LAS LECTURAS
Samuel debe aprender a reconocer a Dios en su vida y escuchar la voz que lo llama. El Apóstol Pablo nos exhorta a valorar nuestro cuerpo, como don de Dios, como templo de su presencia. Descubrir y escuchar a Dios es lo que da sentido a nuestra vida, estamos invitado a tener esa experiencia con el Maestro, con quien nos quedaremos para siempre. Escuchemos atentamente.
HOMILIA
CREDO
Hermanos y hermanas, nosotros al igual que Pedro y Andrés, también hemos llegado a ser discípulos de Jesús. Pidámosle que nos fortalezca para ser sus testigos hasta los confines de la tierra. Oremos juntos diciendo:
¡JESUS, MAESTRO Y SEÑOR, ESCUCHANOS!
1. POR LA IGLESIA UNIVERSAL
Comunidad de discípulos misioneros; para que al estilo de vida de sus miembros, ofrezca el testimonio de caridad y solidaridad, que la debe fortalecer y hacer creíble su existencia en el mundo de hoy.
2. POR LOS PASTORES DE LA IGLESIA
Para que firmes en la misión a la que han sido llamados, desarrollen su vocación y proclamen por todas partes, el amor de Dios.
3. POR LOS JOVENES
Para que sepan reconocer la voz del Maestro, que los invita a seguirlo más de cerca y como el profeta Samuel, respondan a su llamada con generosidad y alegría.
4. POR LOS CRISTIANOS QUE VIVEN LEJOS DEL AMOR DEL PADRE
Para que renovando su fe, sean solícitos en la escucha de la Palabra, que experimenten la misericordia de Dios y encuentren en la comunidad, la acogida cordial de la Iglesia.
5. POR NUESTRAS COMUNIDAD PARROQUIAL
Para que animados e impulsados por la voz del Señor, lleguemos a ser servidores, respondiendo con prontitud a quienes más nos necesitan
ROGUEMOS AL SEÑOR
6. POR TODOS AQUÍ REUNIDOS.
Para que en esta Eucaristía descubramos realmente nuestra vocación y la misión a la que el Señor nos llama.
Padre, haz de nosotros testigos creíbles de tu Hijo, para que con nuestra palabra y testimonio, de vida, sepamos presentarlo y proponerlo a los demás, como Cordero Inmaculado, entregado al mundo por nuestra salvación. Por Jesucristo nuestro Señor. AMEN
LITURGIA DE LA EUCARISTIA
Cuadro
Señor en tu inmensa bondad y misericordia siempre nos hablas al corazón, suscitando en nosotros el deseo de seguir un determinado camino, a fin de desarrollar nuestra vocación Con un corazón dócil y dispuesto, y reconociendo tu voz, te queremos manifestar “HABLA, SEÑOR, QUE TU SIERVO ESCUCHA”.
Letrero
Señor, a tu llamado a trabajar en la misión que Tú iniciaste, convencidos de que ello llenará de sentido a nuestra vida y saciará las ansias profundas que se anidan en nuestro corazón, queremos responderte con sinceridad “AQUÍ ESTAMOS, SEÑOR, PARA HACER TU VOLUNTAD”
Pan y Vino
Señor, presentamos ante tu altar Pan y Vino frutos del trabajo del hombre, que la acción de tu Espíritu, los convertirán en tu Cuerpo y en tu Sangre. Sacramento de tu amor, que nos alimenta y nos fortalece en el camino de la fe.
SANTO
PADRE NUESTRO
SALUDO DE PAZ
CORDERO DE DIOS
Hermanos y hermanas la Eucaristía es Sacramento de comunión con el Señor y con nuestros hermanos, en el, Jesús se nos da como Pan de Vida, como alimento de vida eterna. Si estamos preparados, acerquémonos a la Mesa del Señor y en la fe, hagámonos uno con El.
Te damos gracias, Dios Padre, porque, como a los apóstoles,
Cristo nos ha llamado por nuestro nombre a su fiel seguimiento.
Por el bautismo tú nos has hecho miembros del cuerpo de Cristo
y templo vivo del Espíritu Santo para alabanza de tu gloria.
Que hermosa es nuestra vocación cristiana. ¡Gracias, Señor!
Pero a la vez nos exige, una entrega total, en cuerpo y alma.
Guíanos, Señor, mediante el Espíritu de tu verdad,
para que entendamos y vivamos,
qué es, ser discípulo auténtico de Jesús.
Haznos fuertes en la fe, para testimoniar los valores del espíritu,
en el mundo que nos rodea,
así, demostraremos que te pertenecemos para siempre.
Amén.