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MONICIÓN DE ENTRADA
Buenos días (noches) hermanos y hermanas en Cristo Jesús.
Sean bienvenidos todos al encuentro con el Señor, quien nos espera para celebrar la eucaristía con gran alegría. Domingo, Día del Señor, nos reunimos para alimentarnos de Cristo Jesús, que nos ama y le amamos.
Hoy, Dios nos hace ver la gratitud. El que todo lo puede y para quien nada es imposible, por su infinito amor nos hace pasar de la lepra del pecado a una vida nueva, y quiere que escuchemos cómo nos dice: “Levántate, tu fe te ha salvado”.
Iniciemos nuestra celebración Eucarística cantando.
SALUDO INICIAL
ACTO PENITENCIAL.
GLORIA
ORACIÓN COLECTA
LITURGIA DE LA PALABRA
MONICIÓN A LAS LECTURAS
Dios con su inmensa bondad sana a Naamán que era un hombre pagano. Éste reconoce que la misericordia de Dios ha actuado en él, y lo reconoce como su único salvador.
Pablo nos manifiesta que por más encierros que pasemos, por más cadenas que nos aten, la palabra de Dios nunca estará encadenada, por eso el cristiano debe vivir en una profunda comunión con Cristo.
Jesús manifiesta su gran amor a todos los hombres, pero es preciso tener un corazón agradecido y abierto a la fe, como el leproso, que fue curado e inmediatamente dio gracias a Dios y se puso en sus manos demostrando una inmensa gratitud y un amor verdadero.
HOMILIA
CREDO
PLEGARIA UNIVERSAL
Hermanos, el Señor, nos invita a vivir la virtud de la gratitud, que encuentra una significativa expresión, en la alabanza a Dios, Creador y Padre. Elevamos, pues, nuestra oración al Padre diciendo todos juntos:
“¡PADRE, FUENTE DE TODO BIEN, ESCÚCHANOS”!
1. POR LA IGLESIA UNIVERSAL.
Para que, elevando cada día nuestra oración de alabanza, expresemos el reconocimiento de la humanidad, al Dios Creador y Padre, que es grande y generoso en el amor.
ROGUEMOS AL SEÑOR
2. POR NUESTRO PAÍS
Para que desterrando odios y divisiones, aprendamos a vivir en verdad, justicia y paz, uniendo esfuerzos para el progreso común, reconociendo que todo lo que nuestro país posee, es un regalo del Dios providente, para el beneficio de todos y no solo de unos pocos.
ROGUEMOS AL SEÑOR
3. POR LOS PADRES DE FAMILIA
Para que, esforzándose continuamente por sus hijos, les den una buena educación que les haga fuertes, responsables y serviciales para con los demás.
ROGUEMOS AL SEÑOR
4. POR LOS JÓVENES DE CATEQUESIS QUE VIVEN EL RETIRO
Para que esta experiencia de encuentro con Jesucristo les fortalezca y les de fortaleza para no cansarse de vivir para los demás, colaborando de esta forma por nuestra comunidad y por las necesidades de nuestro mundo.
ROGUEMOS AL SEÑOR
5. POR TODOS AQUÍ REUNIDOS
Para que la celebración de esta Eucaristía, nos ayude a superar el individualismo y la indiferencia, aprendiendo cada vez más a ser solidarios y servidores.
ROGUEMOS AL SEÑOR
Padre, por tu voluntad todo es gracia. Ayúdanos a comprender tus Dones en toda su fecundidad y belleza y a repartirlos entre las personas que se encuentran junto a nosotros, con sincera gratitud. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
LITURGIA EUCARISTICA
MONICIÓN OFRENDA
JARRA CON AGUA
Señor, esta agua nos recuerda el gran regalo del Bautismo: en ese momento nos hiciste hijos tuyos, semejantes a Jesús. Te damos gracias de todo corazón.
PAN Y VINO
Señor, con mucho amor y fe llevamos ante tu altar los dones de pan y vino, productos del trabajo del hombre. Así alimentas tú y bendices a tus hijos. Te damos gracias de todo corazón.
SANTO
PADRE NUESTRO
SALUDO DE PAZ
CORDERO DE DIOS
MONICIÓN DE COMUNIÓN
Hermanos y hermanas, la mesa está servida, el mismo Cristo nos invita al Banquete Eucarístico, donde Él se ofrece como Pan de vida. Si nos hemos dejado curar por Él, acerquémonos a recibirlo y hagámonos uno con El
ACCIÓN DE GRACIAS
Te bendecimos, Padre celestial,
porque Jesús, curando a los enfermos,
mostró su predilección por todos los marginados de la vida y
cambió el llanto de los pobres en cantos de libertad.
Con sus obras inauguró la liberación
que trae el Reino de Dios
para el hombre que tú amas locamente.
Cada sanación de Cristo nos habla de su corazón sensible
y nos confirma la llegada a nosotros de tu Reino de amor.
Su ejemplo nos motiva a hacer nuestros
los gozos y esperanzas,
las tristezas y angustias de los hombres, nuestros hermanos,
especialmente de los más pobres y de cuantos sufren en el mundo.
Haznos un sitio, Señor, a todos en la fiesta de tu reino.
AMÉN.