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MONICIÓN DE ENTRADA
Buenas días (noches) hermanos y hermanas en el Señor.
En el Quinto Domingo de Cuaresma, nosotros que somos Iglesia, nos congregamos como familia cristiana en el amor, para encontrarnos personal y comunitariamente con el Amor, que es Cristo – Jesús.
Siguiendo nuestro camino cuaresmal y estando ya muy cerca la “Gran Semana Cristiana”, hoy la Liturgia nos llama a participar íntimamente, con corazón de creyente, en el misterio del amor redentor de Cristo. El Señor, nos recalca el sentido fecundo de su sacrificio en la cruz; como el grano de trigo, tiene que morir para dar fruto, es decir, todo sacrificio, todo servicio, toda entrega tiene el inmenso valor de dar vida a otros.
Nos ponemos de pie y cantamos.
SALUDO INICIAL
ACTO PENITENCIAL (Yo confieso)
ORACION COLECTA
LITURGIA DE LA PALABRA
MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA Jr 31,31-34
El profeta Jeremías, nos invita a experimentar la misericordia de Dios, mas allá de nuestros pecados e infidelidades. Dios nos ofrece una nueva oportunidad. Escuchemos con atención.
SALMO RESPONSORIAL Sal 50
MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA Hb 5,7-9
La Carta a los Hebreos es una propuesta para seguir a Cristo, siervo obediente de la voluntad del Padre, el camino de nuestra salvación. Escuchemos atentamente
MONICIÓN AL EVANGELIO Jn 12, 20-33
Jesús nos invita a descubrir el verdadero sentido de la vida que consiste en estar abiertos a Dios y entregarse en un constante servicio a los hombres. Nos ponemos de pie, para escuchar la proclamación del Santo Evangelio
HOMILIA
CREDO
PLEGARIA UNIVERSAL
Por medio de Cristo que, en los días de su vida mortal, a gritos y lágrimas, presentó oraciones y súplicas al Padre, acudamos a Dios, nuestro Padre, pidiendo por todos los hombres y mujeres. Oremos juntos diciendo:
¡SEÑOR, TU QUE ERES NUESTRA VIDA Y RESURRECCION, ESCUCHANOS!
1. POR LA IGLESIA
Para que siga revelando al mundo, el rostro misericordioso de Jesucristo que no vino a condenar a los pecadores, sino a salvarlos.
2. POR LOS PASTORES DE LA IGLESIA
Para que como testigos de unidad y de paz, den testimonio vivo de la Alianza que el Señor hace con su pueblo y sean guías y conductores, de aquellos que quieren conocer a Jesús.
3. POR QUIENES OFRECEN SU VIDA A CRISTO Y A LA IGLESIA, EN EL SACERDOCIO Y EN LA VIDA CONSAGRADA
Para que la entrega de sus vidas al servicio de los hermanos más débiles y abandonados, llegue a producir en la Iglesia y en la sociedad, abundantes frutos de vida.
4. POR EL VIAJE PASTORAL DEL PAPA BENEDICTO XVI A MEXICO Y CUBA
Para que en el umbral de la Semana Santa esas visitas llenen de gracias a los pueblos cubano y mexicano, los aliente y los fortalezca en la fe
5. POR QUIENES CELEBRAMOS ESTA EUCARISTIA
Para que nuestro seguimiento a Jesús, nos lleve a ser signos vivos y cercanos del perdón, amor y acogida del Padre, y a imitación del Señor entregando nuestras vidas, encontremos nuestra ganancia.
ROGUEMOS AL SEÑOR
Señor y Padre nuestro, tu amor es más fuerte que la muerte. Tu, que ahora nos ofreces un tiempo propicio de renovación, haz que caminemos unidos, a través de las dificultades y pruebas de la vida, hacia la gloria de la resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor. AMEN
LITURGIA DE LA EUCARISTIA
SANTO
PADRE NUESTRO
SALUDO DE PAZ
CORDERO DE DIOS
Hermanos y hermanas, la imagen del grano de trigo que muere y produce la espiga y luego el pan, es Cristo mismo dándose a nosotros a través de la Eucaristía. El quiere que por la fuerza de este Sacramento, nos entreguemos también a los demás. Acerquémonos a recibir el Pan de Vida si estamos debidamente preparados.
Bendito seas, Padre, porque, llegada su hora,
Cristo fue el grano de trigo que, al morir, da fruto abundante,
El es el sol que agoniza en la tarde y resucita en el alba,
la luz que vence la sombra, y el amor que derrota el odio.
A través de su entrega, nos demostró
el amor sin fronteras que siente por nosotros.
Señor, para caminar en esa misma dirección,
renuévanos por dentro con la fuerza de tu Espíritu Santo,
para que, convertidos en hijos de la luz, en hijos tuyos,
vivamos tu ley del amor con un talante alegre y renovado.
Haz, Señor, a tu Iglesia,
el pueblo nuevo de la nueva Alianza,
oyente fiel de tu Palabra,
obediente a tu voluntad,
sensible a los problemas de todos los hombres,
dispuesta a entregarse hasta la muerte,
esperando ser la familia de tu Reino.
AMEN
Hermanos y hermanas el Evangelio nos conduce a ver con claridad como desarrollamos nuestra vida, si estamos encerrados en ella o nos entregamos a los demás para alcanzar la alegría de vivir, solo se puede ser feliz haciendo feliz a los demás.