Moniciones, Evangelio diario El Santo Rosario Sabias que? Pensamientos vivencias diarias
MONICIÓN DE ENTRADA
Buenas noches hermanas y hermanos, sean bienvenidos a esta Santa Eucaristía en este MIÉRCOLES DE CENIZA.
Hoy la Iglesia inicia el Tiempo de Cuaresma, tiempo de perdón y de reconciliación. De esperanza, porque “Entramos en el abismo de la pasión de Cristo, nos acercamos a su cruz, a la cruz en que dio su vida por nuestros pecados; nos acercamos a ella, para experimentar, después del desierto de cuarenta días, la alegría de la Resurrección”, el acontecimiento que transforma nuestra historia y nuestra vida.
Con la imposición de la ceniza, iniciamos este tiempo de conversión, el final de esta cuaresma es CRISTO. ¡La Pascua nos espera!
De pie, comencemos esta celebración cantando…
SALUDO INICIAL
ORACION COLECTA
LITURGIA DE LA PALABRA
MONICIÓN A LAS LECTURAS
En la primera lectura el profeta Joel transmite la Palabra de Dios que pide arrepentimiento y conversión; Pablo de Tarso nos dice en la segunda lectura que debemos dejarnos reconciliar con Dios, porque ha llegado el tiempo de gracia. En el Evangelio de Mateo, vamos a oír una amplia catequesis de Jesús sobre la forma de servir a Dios y a los hermanos Escuchemos atentamente.
HOMILÍA
MONICIÓN A LA BENDICION E IMPOSICIÓN DE LA CENIZA
Ahora será bendecida la ceniza que luego se nos impondrá sobre nuestra cabeza, recordándonos de esta manera nuestra nada.
Oración de BENDICIÓN
Tú, Señor, amas la vida, no la muerte;
quieres nuestra conversión, y no nuestra ruina.
Te rogamos que nos hagas descubrir,
bajo las cenizas que el pecado causó en nuestras vidas,
el fuego que sólo tu amor puede encender.
Bendice estas cenizas,
que vamos a poner en nuestras cabezas,
y que el aliento de tu Espíritu
reavive en nuestros corazones la VIDA NUEVA,
que un día esperamos gozar en plenitud,
por Jesucristo Nuestro Señor
AMÉN.
GESTO DE IMPOSICION DE LA CENIZA
Las palabras de la imposición de la ceniza nos recuerdan lo que Dios quiere de nosotros “Conviértete, cree en el evangelio y anúncialo con alegría”
La Cuaresma ha empezado. Acerquémonos ordenadamente cantando.
PLEGARIA UNIVERSAL
Al comienzo de este tiempo de conversión, esperamos con ilusión la reconciliación con Dios y con nuestro prójimo. Presentemos a nuestro Padre Dios nuestras preocupaciones y las necesidades de todos, y digamos:
"SEÑOR, ESCÚCHANOS Y TEN PIEDAD"
1.- Para que el Rito de la Ceniza de este día, permita a nuestra Santa Madre Iglesia renovarse, transformarse y convertirse día a día, sabiendo que los que la formamos somos pecadores, necesitados de la misericordia de Dios.
ROGUEMOS AL SEÑOR
2.- Para que en el mundo y en nuestro país se sigan tendiendo puentes que permitan el entendimiento entre los distintos sectores sociales, políticos y religiosos, para conseguir la tan anhelada paz.
ROGUEMOS AL SEÑOR
3. Por todos los que sufren, para que jamás caigan en la tentación de creer que Dios está lejos de ellos y para que en el ofrecimiento de su dolor encuentren el camino hacia la pascua eterna.
ROGUEMOS AL SEÑOR
4. Por los que están hundidos bajo el peso del pecado. Para que encuentren la ayuda necesaria para cambiar de vida.
ROGUEMOS AL SEÑOR
5.- Para que en esta Cuaresma la conversión a Dios sea una actitud constante y busquemos ardientemente su rostro en la oración y en la entrega a los demás.
ROGUEMOS AL SEÑOR
Señor Dios nuestro, cada año nos das nuevas oportunidades para crecer en amor hacia ti y hacia los hermanos. Danos la fuerza para vivir estos cuarenta días de gracia con las actitudes, la mentalidad y el espíritu de Jesucristo nuestro Señor. Amen.
LITURGIA EUCARISTICA
SANTO
PADRE NUESTRO
SALUDO DE PAZ
CORDERO DE DIOS
MONICIÓN DE COMUNIÓN
Con un corazón contrito y humillado, al igual que el escritor sagrado del salmo que hoy hemos meditado, acerquémonos a comulgar el Pan de Vida, Carne y Sangre del Hijo de Dios, vencedor del Mal.
(ACCIÓN DE GRACIAS)
Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
¡Oh, buen Jesús!, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Ti para con tus santos te alabe, por los siglos de los siglos.
Amén.
DESPEDIDA