Moniciones, Evangelio diario El Santo Rosario Sabias que? Pensamientos vivencias diarias
MONICIÓN DE ENTRADA
Muy buenos noches (días) hermanos y hermanas en el segundo domingo de Adviento.
Preparar el camino al Señor, como lo hizo Juan el Bautista, es muchas veces tener que predicar en el desierto de la apatía, de la indiferencia, de la mediocridad… Aun así, si queremos recibir al Señor en nuestra vida, necesitamos allanar nuestros corazones y convertirnos a Él, un cambio radical y total que afecte a todo nuestro ser y a todas las dimensiones de nuestra existencia.
¡ENCUENTRA A JESÚS EN EL HERMANO! es el lema que se nos propone este mes.
Con el corazón despierto y dispuestos a dejarnos modelar por el Señor, vamos a dar comienzo a nuestra celebración. De pie, cantamos.
SALUDO INICIAL
CORONA DE ADVIENTO
Al encender el 2º cirio de la CORONA DE ADVIENTO, queremos ser como Juan Bautista: Personas que anuncien la luz de la verdad, que iluminemos nuestras vidas con la fe y, así el Señor, pueda nacer en nuestros corazones. ¡Ven, Señor, Jesús!
(Un niño u otra persona encienden la primera vela, al mismo tiempo que se lee esta oración o se canta algo apropiado a la corona).
ORACIÓN DEL ENCENDIDO DE LA SEGUNDA VELA
Señor Jesús,
tu venida, tu cercanía, lo transforma todo,
convierte este vetusto y abrumado mundo nuestro
en germen de un cielo y una tierra nuevas,
y a nosotros, débiles y pecadores,
en constructores de tu Reino y heraldos de tu presencia amorosa.
Al encender esta vela de la corona de Adviento,
queremos manifestar nuestro deseo de escuchar tu llamada
a preparar los caminos y alzar nuestra voz para que,
quienes tienen hambre y sed de justicia
logren experimentarte próximo
y sepan que aquí estás Tú, nuestro Dios.
Amén
ACTO PENITENCIAL
ORACION COLECTA
LITURGIA DE LA PALABRA
MONICIÓN A LAS LECTURAS
Isaías nos dice en su profecía, que la paz y la armonía reinarán estando en presencia del Mesías, la justicia será la medida para nuestras obras.
San Pablo, en su carta a los romanos, nos exhorta a dejar atrás todo aquello que nos aleja del Señor, a vivir en unidad y tolerancia.
El evangelio tomado de san Mateo, es la mejor expresión posible sobre el significado de lo que puede y debe ser el Adviento. Hay que convertirse, hay que esforzarse en corregirnos, para así mejorar nuestro camino hacia la conversión verdadera.
Escuchemos con atención.
HOMILÍA
CREDO
PLEGARIA UNIVERSAL
Salgamos al encuentro del Señor, que se acerca a nosotros, y presentémosle confiados nuestra plegaria diciendo:
“CONVIÉRTENOS A TI, SEÑOR”
1.- Para que el Papa, obispos, sacerdotes y todos los comprometidos con el anuncio del evangelio, sigan proclamando sin cesar el mensaje de conversión y esperanza a todos los pueblos.
ROGUEMOS AL SEÑOR
2.- Por los pueblos, las naciones, por los gobernantes de todo el mundo. Para que entiendan que solamente en la reconciliación, el perdón y el amor puede llegar la paz que tanto ansiamos.
ROGUEMOS AL SEÑOR
3.- Por los más necesitados, especialmente por aquellos a quienes se les violan sus derechos y son víctimas de la injusticia, para que mantengan su esperanza y vean pronto la luz de la justicia
ROGUEMOS AL SEÑOR
4.- Por los niños y jóvenes que en esto días recibirán los Sacramentos de iniciación Cristiana. Para que ese acercamiento a Jesús les haga más comprometidos.
ROGUEMOS AL SEÑOR
5.- Para que, ante la Navidad que se acerca, no nos conformemos con preparar lo externo, puesto que lo que quiere Dios, de verdad, es nuestro amor y nuestra acogida al hermano.
ROGUEMOS AL SEÑOR
Señor Dios, que llamas a los humildes al esplendor de tu Reino, endereza nuestro camino hacia ti y abaja los montes elevados de nuestra soberbia, para que celebremos con fe ardiente la venida de Jesucristo, tu Hijo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos
LITURGIA EUCARISTICA
MONICIÓN DE OFRENDAS
Seguimos armando nuestro pesebre comunitario mientras caminamos hacia la navidad:
JOSÉ Y MARÍA
José, el hombre justo y fiel, cuidará de María y de Jesús. Es claro modelo de padre que se entrega a Dios a través del cuidado de su familia.
María, mujer joven, de un pueblo insignificante, es elegida para ser Madre de Dios. Pero Dios pide permiso a María y ella sabe decir SI.
PAN Y VINO
Ofrezcamos junto con el Pan y el Vino nuestra decisión de vivir en continua conversión, anunciando a Jesús donde estemos, con nuestra vida, con la palabra y con las obras.
SANTO
PADRE NUESTRO
SALUDO DE PAZ
CORDERO DE DIOS
MONICIÓN DE COMUNIÓN
Cristo es el mejor regalo que podemos recibir, acerquémonos con el corazón dispuesto a permitirle habitar en nosotros y pidámosle que haga posible la conversión de nuestro corazón.
(ACCIÓN DE GRACIAS)
CONVIÉRTEME, SEÑOR
Del ruido, que me impide escucharte,
a la paz que me permite sentirte con nitidez.
De la comodidad, que desfigura mi felicidad,
a la sobriedad que necesita mi alma para no perderte.
CONVIÉRTEME, SEÑOR
De mi voz, suave y tímida para pregonarte,
a un testimonio vivo, eficaz y valiente,
para proclamar que, como Tú,
nada ni nadie ha de salvar al hombre
CONVIÉRTEME, SEÑOR
Y dame un nuevo corazón para alabarte.
Y dame un nuevo corazón para bendecirte.
Y dame un nuevo corazón para esperarte.
Y dame un nuevo corazón para amarte.
Amén.
DESPEDIDA