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MONICIÓN DE ENTRADA
Buenas noches hermanos y hermanas en el Señor de los Milagros.
Hoy la Liturgia quiere celebrar a quienes conforman los dos polos de toda sociedad, los niños y los ancianos. Los niños con su vivencia, nos muestran que es posible vivir comenzando por creer en los demás, sin odios ni egoísmos y los ancianos que muestran sus años, no como el paso de la vida, sino como un cúmulo de experiencias y sabiduría, que desean transmitir.
Los niños y los ancianos necesitan ser atendidos, reflexionemos a la luz del tema: “Vestir al desnudo”
De pie y cantamos.
SALUDO INICIAL
ACTO PENITENCIAL
GLORIA
ORACION COLECTA
LITURGIA DE LA PALABRA
MONICIÓN A LAS LECTURAS
El libro del Éxodo, nos presenta la eficacia de la oración perseverante de Moisés frente a un momento dificultad.
San Pablo en su carta, nos recuerda que la Escritura es fuente de la verdadera sabiduría y nos trae la salvación.
El evangelio, nos muestra que la Fe supone constancia y perseverancia, confiando en que el Señor nos escucha y está siempre atento a nuestras plegarias.
HOMILÍA
CREDO
PLEGARIA UNIVERSAL
Y ahora hermanos, siguiendo las palabras de Jesús, que nos enseña que hemos de orar siempre, sin desanimarnos y seguros que Dios nos escucha, presentémosle a nuestro Padre del Cielo, con humildad, estas peticiones. A cada una de ellas responderemos:
"PADRE, DANOS PERSEVERANCIA EN LA ORACIÓN"
1.- Por la Iglesia, para que seamos siempre fieles seguidores del camino de tu Hijo, que hagamos llegar a todos los hombres tu Palabra, de tal manera que sea escuchada, encarnada, celebrada y transmitida a los hermanos.
ROGUEMOS AL SEÑOR
2.- Por el mundo, abrumado por guerras, injusticias, odios y enemistades, para que halle la paz, la justicia y la libertad verdadera en Jesucristo.
ROGUEMOS AL SEÑOR
3.- Por los niños y ancianos, para que el Señor conserve en ellos todo lo que desean transmitir a una sociedad ensimismada con su vida, que no desea escuchar a quienes, desde su ser y hacer, tienen mucho por dar.
ROGUEMOS AL SEÑOR
4.- Por los enfermos, marginados y abandonados. Para que encuentren en esta situación, la luz y el consuelo de Cristo que los acompañe y fortalezca.
ROGUEMOS AL SEÑOR
5.- Por la Hermandad del Señor de los Milagros, especialmente por los miembros de la Segunda cuadrilla. Para que el Señor, suscite en ellos un encuentro personal con El y descubran así, el amor, el camino que los conduzca a vivir en fraternidad, acogiéndose unos a otros.
ROGUEMOS AL SEÑOR
Padre, escucha nuestros ruegos y ayúdanos a permanecer con los brazos levantados hacia Ti y con la mirada puesta en la meta: Jesucristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén
LITURGIA EUCARISTICA
MONICIÓN DE OFRENDAS
VELAS
Traemos estas velas, que alumbrarán sobre la mesa de tu altar, para significar tu presencia en medio de nosotros. Que alumbremos nosotros -la comunidad y cada uno- de la misma manera, indicando que Tú vives en nuestros corazones y en todas y cada una de nuestras acciones.
VINO
Que el signo de este vino nos una a ti Señor, en cuerpo material y sea de igual esa fuente de agua viva que nos haga vivir en hermandad y alegría.
PAN Y VINO
Junto a las ofrendas de pan y de vino, llevamos al altar nuestras preocupaciones y esperanzas, para que unidas al sacrificio de Cristo, sean transformadas por su gracia, en ofrenda agradable al Padre.
SANTO
PADRE NUESTRO
SALUDO DE PAZ
CORDERO DE DIOS
MONICIÓN DE COMUNIÓN
Acerquémonos con alegría y confianza, a recibir la Eucaristía, con la esperanza de que el Pan de la Vida que recibimos, nos alimente en nuestro caminar hacia el Padre.
(ACCION DE GRACIAS)
Es justo bendecirte, Dios Padre, Dios fiel a tus promesas,
porque Cristo nos mostró la eficacia de la fe suplicante,
enseñándonos así que la fe y la oración deben ir unidas.
Tú eres, Padre, el interlocutor con quien hablamos como hijos,
y tú, Jesús, nuestro modelo acabado de oración cristiana.
Reconocemos, Señor, que no sabemos orar en profundidad.
Danos tu Espíritu, que venga en ayuda de nuestra debilidad,
para que sepamos pedirte lo que nos conviene, con plena
disponibilidad a tu voluntad. Cuando el desánimo nos ronde
concédenos, Señor, tu verdad y tu alegría, tu luz y tu fuerza,
Para mantenernos como fieles discípulos de Cristo.
Amén.