Moniciones, Evangelio diario El Santo Rosario Sabias que? Pensamientos vivencias diarias
MONICIÓN DE ENTRADA
¡Muy buenos días, hermanos y hermanas! ¡Que este sea un día de bendiciones para cada una y cada uno de nosotros! Les damos la más cordial bienvenida a nuestra Eucaristía de hoy.
En nuestro camino hacia la Pascua, nos encontramos ya en el tercer domingo de Cuaresma. El mensaje de Jesús, tiene hoy dos aspectos muy importantes: la necesidad de conversión y la paciencia que Dios tiene con los pecadores. Ambos constituyen un mensaje muy actual para cada uno de nosotros y muy propicio en este Año Jubilar de la Misericordia.
Abramos de verdad nuestro corazón al Señor, seamos dóciles a su llamado.
De pie, cantamos.
SALUDO INICIAL
ACTO PENITENCIAL
ORACION COLECTA
LITURGIA DE LA PALABRA
MONICIÓN A LAS LECTURAS
En la lectura del Éxodo, con Moisés, se nos revela la identidad de Dios como un Dios cercano y liberador.
San Pablo nos recuerda la historia de Israel, cuando salió de Egipto hacia la Tierra prometida, y con ella se nos invita a la conversión.
Jesús en el Evangelio de Lucas, nos hace ver la paciente misericordia de Dios y nos insiste en la urgencia de cambiar de mentalidad.
Escuchemos atentamente.
HOMILIA
CREDO
PLEGARIA UNIVERSAL
Dios es paciente, y también consciente de nuestras miserias. Roguémosle para que nos ayude en el camino de conversión y de renovación. Digámosle:
"TEN MISERICORDIA DE NOSOTROS Y ESCÚCHANOS"
1. Por la Iglesia, Pueblo de Dios, que peregrinamos en la Cuaresma hacia la Pascua: para que sepamos responder a la llamada de Dios en todo lo que sucede en el mundo y así, mirando dentro de nuestro corazón y cambiemos lo que debemos cambiar.
ROGUEMOS AL SEÑOR
2. Por todos los sacerdotes que nos animan en nuestro camino de fe. Que nuestras oraciones, trabajo, cariño y comprensión les ayuden. Para que en este Año Jubilar de la Misericordia, vueltos los ojos a Cristo Misericordioso, se redimensione su ministerio y todos seamos testigos de tu amor en ellos.
ROGUEMOS AL SEÑOR
3. Por los gobernantes, para que escuchen el grito de los pobres, de los inocentes que viven el dolor de la guerra, y de los marginados y alivien sus sufrimientos con leyes justas.
ROGUEMOS AL SEÑOR
4. Por todos los que sufren hambre, guerra o marginación; para que se les manifieste la compasión y la misericordia de Dios, a través de los gestos solidarios de sus hermanos que gozan de bienestar y de paz.
ROGUEMOS AL SEÑOR
5. Por nuestra comunidad, para que la Palabra que este día nos ha instruido, nos lleve a sacar provecho de todos los acontecimientos desagradables de nuestra vida, orientándolos hacia nuestra conversión.
ROGUEMOS AL SEÑOR
Padre santo y misericordioso, que nunca abandonas a tus hijos, sino que les revelas la gloria de tu nombre, haz que sepamos acoger tus enseñanzas con sencillez y demos frutos de verdadera y continúa conversión. Por Jesucristo, nuestro Señor…
LITURGIA EUCARÍSTICA
MONICIÓN DE OFRENDAS
PAN Y VINO
El pan y el vino son signo de nuestra vida, de nuestro trabajo que entregamos a Dios. El mismo Jesús los transformará en su Cuerpo y en su Sangre para que nunca nos falten fuerzas para mejorar y transformar lo que sea necesario.
COLECTA
SANTO
PADRE NUESTRO
SALUDO DE PAZ
CORDERO DE DIOS
MONICIÓN DE COMUNIÓN
En su caminar hacia la Tierra prometida, los judíos comieron el mismo alimento milagroso y bebieron de la misma bebida espiritual, pero no todos entraron en ella. Que esta participación en el alimento del Señor sea realmente un impulso para nuestro camino hacia el Reino de Dios.
(ACCIÓN DE GRACIAS)
Te bendecimos, Padre, porque eres paciente y compasivo,
un Dios lento a la ira y rico en clemencia y bondad.
No quieres la muerte del pecador, sino que se convierta y viva.
Por eso nos invitas continuamente a una conversión liberadora;
pero nosotros estamos instalados muy a gusto en la mezquindad,
en la hojarasca estéril de una frondosidad tan sólo aparente.
Convierte, Señor, nuestro corazón a los valores de tu Reino:
pobreza y desprendimiento, perdón y fraternidad, paz y concordia,
amor y justicia, alegría y generosidad, aguante y esperanza.
Así seremos hombres y mujeres nuevos, hijos de tu ternura,
cristianos maduros de verdad y guiados por tu Espíritu.
Amén.
DESPEDIDA