Moniciones, Evangelio diario El Santo Rosario Sabias que? Pensamientos vivencias diarias
MONICIÓN DE ENTRADA
Buenos días (noches), hermanos y hermanas. Bienvenidos al encuentro con el Señor.
Dispongámonos a vivir con intensidad y alegría la eucaristía. Jesús es quien despierta en nosotros el deseo de seguirle. Que Él abra nuestros ojos y nuestro corazón, para que podamos decirle con el apóstol Pedro: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna».
Demos inicio a esta celebración, de pie y cantando.
GLORIA
ORACION COLECTA
LITURGIA DE LA PALABRA
MONICIÓN A LAS LECTURAS
Josué, en la primera lectura nos propone como única opción válida, servir al Señor y apartarse de los ídolos.
En la segunda lectura, San Pablo describe el valor fundamental y permanente del Matrimonio cristiano. Se trata de una relación total, única y definitiva, como la que Cristo tiene por su Iglesia.
El Evangelio nos recuerda que aceptar a Jesús, exige una opción radical, como la de Pedro, muy distinta a la fundada en criterios humanos.
HOMILÍA
CREDO
PLEGARIA UNIVERSAL
Invoquemos ahora a Dios nuestro Padre, suplicándole por las necesidades de toda la humanidad, rogándole que, por su bondad, se acuerde de nosotros con misericordia.
A cada petición diremos:
¡TÚ TIENES, SEÑOR, PALABRAS DE VIDA ETERNA!
1.- Por nuestros pastores, para que como Pedro, nos guíen y confirmen en la fe, la esperanza y el amor.
ROGUEMOS AL SEÑOR
2.- Por los gobernantes de las naciones, para que atiendan a las necesidades de su pueblo, especialmente de los más desposeídos y abandonados.
ROGUEMOS AL SEÑOR
3.- Por todos los enfermos, especialmente los de larga duración, para que la presencia del Señor los colme de paciencia en la tribulación y, con su ayuda, repongan pronto su salud.
ROGUEMOS AL SEÑOR
4.- Por las familias, para que los esposos se amen y se respeten como Cristo y la Iglesia y sean así signos vivos del amor de Dios por los hombres.
ROGUEMOS AL SEÑOR
5.- Por el adulto mayor, tantas veces descartado por la familia o la sociedad. Para que seamos acogedores con ellos y con nuestros gestos sepamos agradecer su vida.
ROGUEMOS AL SEÑOR
Señor Dios y Padre nuestro, tú nos has escogido como pueblo tuyo. Guárdanos fieles a tu amor, viviendo en libertad y confianza, para que tú seas nuestro Dios ahora y por los siglos de los siglos. Amén.
LITURGIA EUCARÍSTICA
MONICIÓN DE OFRENDAS
Junto al pan y el vino para la Cena, presentemos a nuestro Padre el sincero compromiso de vivir auténticamente una vida de acuerdo a su voluntad.
SANTO
PADRE NUESTRO
SALUDO DE PAZ
CORDERO DE DIOS
MONICIÓN DE COMUNIÓN
Dando gracias porque el Padre nos atrae, vayamos a recibir a Jesús en la Comunión para que nos de fuerzas en nuestra decisión de seguirlo.
(ACCIÓN DE GRACIAS)
Hoy te reconocemos, Padre, como el Dios de la vida
en medio de un mundo que prefiere ídolos de barro y de muerte.
¿A quién iremos, Señor? Sólo tú tienes palabras de vida eterna,
es decir, garantía y seguridad absoluta frente a las dudas
y miedos que nos invaden y los engaños que quieren dominarnos.
Dios Señor nuestro, que nos amas como a hijos tuyos
con ternura de Padre, atráenos a Cristo con el don de la fe,
para que creamos en él con firmeza y con apertura al hermano.
Amén.
DESPEDIDA
MISA CON NIÑOS. 11’30AM
MONICIÓN DE ENTRADA
Buenos días, hermanos y hermanas. Bienvenidos al encuentro con el Señor.
Dispongámonos a vivir con intensidad y alegría la eucaristía. Jesús es quien despierta en nosotros el deseo de seguirle. Que Él abra nuestros ojos y nuestro corazón, para que podamos decirle «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna».
Demos inicio a esta celebración, de pie y cantando.
LITURGIA DE LA PALABRA
MONICIÓN A LAS LECTURAS
Pongamos atención a la Palabra que se nos dirige hoy.
LITURGIA EUCARÍSTICA
MONICIÓN DE OFRENDAS
Junto al pan y el vino para la Cena, presentemos a nuestro Padre el sincero compromiso de vivir auténticamente una vida de acuerdo a su voluntad.
MONICIÓN DE COMUNIÓN
Dando gracias porque el Padre nos atrae, vayamos a recibir a Jesús en la Comunión para que nos de fuerzas en nuestra decisión de seguirlo.
PLEGARIA UNIVERSAL
Invoquemos ahora a Dios nuestro Padre, suplicándole por las necesidades de toda la humanidad, rogándole que, por su bondad, se acuerde de nosotros con misericordia.
A cada petición diremos:
¡TÚ TIENES, SEÑOR, PALABRAS DE VIDA ETERNA!
1.- Por nuestros pastores, para que como Pedro, nos guíen y confirmen en la fe, la esperanza y el amor.
ROGUEMOS AL SEÑOR
2.- Por los gobernantes de las naciones, para que atiendan a las necesidades de su pueblo, especialmente de los más desposeídos y abandonados.
ROGUEMOS AL SEÑOR
3.- Por las familias, para que los esposos se amen y se respeten como Cristo y la Iglesia y sean así signos vivos del amor de Dios por los hombres.
ROGUEMOS AL SEÑOR
4.- Por el adulto mayor, tantas veces descartado por la familia o la sociedad. Para que seamos acogedores con ellos y con nuestros gestos sepamos agradecer su vida.
ROGUEMOS AL SEÑOR
Señor Dios y Padre nuestro, tú nos has escogido como pueblo tuyo. Guárdanos fieles a tu amor, viviendo en libertad y confianza, para que tú seas nuestro Dios ahora y por los siglos de los siglos. Amén.
(ACCIÓN DE GRACIAS)
Hoy te reconocemos, Padre, como el Dios de la vida
en medio de un mundo que prefiere ídolos de barro y de muerte.
¿A quién iremos, Señor? Sólo tú tienes palabras de vida eterna,
es decir, garantía y seguridad absoluta frente a las dudas
y miedos que nos invaden y los engaños que quieren dominarnos.
Dios Señor nuestro, que nos amas como a hijos tuyos
con ternura de Padre, atráenos a Cristo con el don de la fe,
para que creamos en él con firmeza y con apertura al hermano.
Amén