Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog

Presentación

  • : Ministerio de Liturgia
  • : Moniciones, Evangelio diario El Santo Rosario Sabias que? Pensamientos vivencias diarias
  • Contacto

Páginas

19 septiembre 2009 6 19 /09 /septiembre /2009 18:19
Lecturas de la liturgia
  • Primera Lectura: Sabiduría 2, 12. 17-20
    "Lo condenaremos a muerte ignominiosa"

     

     

    Se dijeron los impíos: "Acechemos al justo, que nos resulta incómodo: se opone a nuestras acciones, nos echa en cara nuestros pecados, nos reprende nuestra educación errada; veamos si sus palabras son verdaderas, comprobando el desenlace de su vida. Si es el justo hijo de Dios, lo auxiliará y lo librará del poder de sus enemigos; lo someteremos a la prueba de la afrenta y la tortura, para comprobar su moderación y apreciar su paciencia; lo condenaremos a muerte ignominiosa, pues dice que hay quien se ocupa de él."

     

  • Salmo Responsorial: 53
    "El Señor sostiene mi vida"

     

     

    Oh Dios, sálvame por tu nombre, / sal por mí con tu poder. / Oh Dios, escucha mi súplica, / atiende mis palabras. R.

    Porque unos insolentes se alzan contra mí, / y hombres violentos me persiguen a muerte, / sin tener presente a Dios. R.

    Pero Dios es mi auxilio, / el Señor sostiene mi vida. / Te ofreceré un sacrificio voluntario, / dando gracias a tu nombre, que es bueno. R.

     

     

  • Segunda Lectura: Santiago 3, 16-4, 3
    "Los que procuran la paz están sembrando paz, y su fruto es la justicia"

     

     

    Queridos hermanos: Donde hay envidias y rivalidades, hay desorden y toda clase de males. La sabiduría que viene de arriba ante todo es pura y, además, es amante de la paz, comprensiva, dócil, llena de misericordia y buenas obras, constante y sincera. Los que procuran la paz están sembrando la paz, y su fruto es la justicia. ¿De dónde proceden las guerras y las contiendas entre vosotros?¿No es de vuestras pasiones, que luchan en vuestros miembros? Codiciáis y no tenéis; matáis, ardéis en envidia y no alcanzáis nada; os combatís y os hacéis la guerra. No tenéis, porque no pedís. Pedís y no recibís, porque pedís mal, para dar satisfacción a vuestras pasiones.

     

  • Evangelio: Marcos 9, 30-37
    "El Hijo del hombre va a ser entregado. Quien quiera ser el primero, que sea el servidor de todos"

     

     

    En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se marcharon de la montaña y atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos. Les decía: "El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y, después de muerto, a los tres días resucitará." Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle. Llegaron a Cafarnaún, y, una vez en casa, les preguntó: "¿De qué discutíais por el camino?" Ellos no contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el más importante. Jesús se sentó llamó a los Doce y les dijo: "Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos." Y, acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: "El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí no me acoge a mí, sino al que me ha enviado."


    "Si amásemos lo suficiente, sabríamos dos cosas: que todo amor es, a la corta ó a la larga, invencible ... y que, en todo caso, el que ama de veras no se pregunta nunca por el fruto que va a conseguir amando. El verdadero amante, ama porque ama, no porque espere algo cambio"

    José Luis Martín Descalzo


    Las manos de Dios


    Cuando observo el campo sin arar, cuando los aperos de labranza están olvidados, cuando la tierra esta quebrada y abandonada me pregunto: - ¿Dónde están las manos de Dios?

    Cuando observo la injusticia, la corrupción, el que explota al débil. Cuando veo al prepotente y pedante, enriquecerse del ignorante y del pobre, del obrero y del campesino carente de recursos para defender sus derechos, me pregunto: - ¿Dónde están las manos de Dios?

    Cuando contemplo a esa anciana olvidada, cuando su mirada es nostálgica y balbucea aún palabras de amor por el hijo que la abandonó, me pregunto: - ¿Dónde están las manos de Dios?

    Cuando miro a ese joven, antes fuerte y decidido, ahora embrutecido por la droga y el alcohol. Cuando veo titubeante lo que antes era una inteligencia brillante y ahora con harapos, sin rumbo, sin destino; me pregunto: - ¿Dónde están las manos de Dios?

    Cuando esa chiquilla que debería soñar en fantasías, la veo arrastrar la existencia y en su rostro se refleja ya el hastío de vivir, y buscando sobrevivir se pinta la boca y se ciñe el vestido y sale a vender su cuerpo; me pregunto: - ¿Dónde están las manos de Dios?

    Cuando aquél pequeño a las tres de la madrugada me ofrece su periódico o su miserable cajita de dulces sin vender. Cuando lo veo dormir en la puerta de un zaguán o debajo de algún puente titiritando de frío, con unos cuantos periódicos que cubren su frágil cuerpecito. Cuando su mirada me reclama una caricia, cuando lo veo sin esperanza vagar con la única compañía de un perro callejero, me pregunto: - ¿Dónde están las manos de Dios?

    Y me enfrento a Él y le pregunto: - ¿Dónde están tus manos Señor?, para luchar por la justicia, para dar una caricia, un consuelo al abandonado, rescatar a la juventud de las drogas, dar amor y ternura a los olvidados.

    Después de un largo silencio, escuché Su voz que me reclamó:

    - ¿No te has dado cuenta que tú eres mis manos? ¡Atrévete a usarlas para lo que fueron hechas, para dar amor y alcanzar las estrellas!

    Y entonces comprendí que las manos de Dios somos tú y yo. Nosotros somos los que tenemos la voluntad, el conocimiento y el coraje para luchar por un mundo más humano y más justo, aquellos cuyos ideales sean más altos que no puedan acudir a la llamada del destino, aquellos que desafiando el dolor, la crítica, la blasfemia, se reten a sí mismos para ser las manos de Dios.

    Señor, ahora me doy cuenta que mis manos están sin llenar, que no han dado lo que deberían dar. Te pido perdón por el amor que me diste y que no he sabido compartir. Sé que las debo usar para amar y conquistar la grandeza de la creación. El mundo necesita esas manos llenas de ideales y estrellas, cuya obra magna sea contribuir día a día a forjar una civilización.

    Unas manos que busquen valores superiores, que compartan generosamente lo que Dios nos ha dado y puedan al final llegar vacías al cielo porque entregaron todo el amor para el que fueron creadas.

    Y entonces Dios seguramente dirá: - Estas, ¡son mis manos!

    Micro-Reflexión : "Debemos obrar como hombres de pensamiento; debemos pensar como hombres de acción".

                              Identificador de llamadas
    Hace unas cuantas semanas atrás, un sábado en la noche, se encontraba un Ministro (Reverendo) de una iglesia trabajando hasta tarde cuando decidió llamar a su casa para avisar a su esposa que estaría en la Oficina y luego partiría rumbo a su hogar. Eran como las 10:00 de la noche, y a pesar de su insistencia, la esposa no contestó el teléfono. Aún así el Reverendo dejó que sonara varias veces.

    Le pareció extraño que ella no contestara, pero decidió recoger algunas cosas más de su escritorio y esperar algunos minutos. Cuando lo intentó de nuevo, ella contestó enseguida. El le preguntó por qué no había contestado anteriormente y ella le dijo que era porque el teléfono no había sonado. Así que quedaron en encontrarse y se despidieron.

    El lunes siguiente, el Reverendo recibió una llamada a su oficina en la iglesia donde él había estado el sábado en la noche y se trataba de un hombre que quería saber por qué lo habían llamado a su casa un sábado en la noche, pero el reverendo no podía entender de qué le estaban hablando.

    El hombre luego le dijo: "es que mi teléfono sonó y sonó, pero no lo contesté". Fue entonces cuando el reverendo recordó y le pidió disculpas a aquella persona por haber marcado el número equivocado y haberlo molestado pues la intención era llamar a su esposa. El hombre le dijo: "No se preocupe. Permítame contarle mi historia...

    El sábado en la noche yo estaba planificando suicidarme, pero antes de hacerlo hice una oración diciendo: 'Señor, si estás aquí y no quieres que haga esto, dame una señal ahora'... Y fue en ese momento en que mi teléfono comenzó a sonar. Me fijé en el identificador de llamadas que leía: 'Dios Todopoderoso' y me dio miedo contestar...".

    La razón por la cual el Identificador de llamadas decía 'Dios Todopoderoso', es porque la Iglesia que preside el Reverendo se llama: "El Tabernáculo de Dios Todopoderoso" (Almighty God Tabernacle).

    Es una historia verdadera.
Compartir este post
Repost0

Comentarios