MONICIÓN DE ENTRADA
Llenos de alegría celebramos hoy, la fiesta de la Ascensión del Señor a los cielos.
En esta solemnidad, la liturgia nos acerca a Cristo Resucitado, que se despide de nosotros, prometiéndonos la fuerza del Espíritu y dejándonos la misión de continuar su obra salvadora.
Levantemos la mirada a Dios y llenos de gozo cantemos. De pie
SALUDO INICIAL
ASPERSIÓN CON EL AGUA
Que la bendición y aspersión del agua, actualice la gracia de nuestro Bautismo y disponga nuestro corazón al perdón de Dios, para resucitar con él a una Vida nueva.
GLORIA
Aclamemos a Cristo Jesús en la fiesta de la Ascensión, cantando el himno de alabanza al Dios del amor.
ORACION COLECTA
LITURGIA DE LA PALABRA
MONICIÓN A LAS LECTURAS
La primera lectura, nos presenta la Ascensión de Jesús a los cielos y nos recuerda su promesa de no dejarnos solos: “…recibirán la Fuerza para ser mis testigos…”
En la segunda lectura, San Pablo pide a Dios Padre que descienda la gracia del Espíritu Santo para conocerlo y reconozcamos en Cristo, la grandeza de su poder. Escuchemos atentamente.
MONICIÓN AL EVANGELIO
Hoy Jesús en el Evangelio, nos deja el encargo de ser sus testigos y mensajeros de su Palabra Salvadora.
Puestos de pie, cantamos aleluya.
HOMILÍA
CREDO
PLEGARIA UNIVERSAL (de la Hojita Dominical)
A cada intención responderemos: ¡Quédate con nosotros Señor!
LITURGIA EUCARISTICA
MONICIÓN DE OFRENDAS
CANASTA DE VIVERES
Acerquémonos ahora al altar y presentemos al Señor los víveres que hemos traído y que con amor se lo ofrecemos para el comedor de ancianos.
COLECTA
Hermanos, con la colecta, ayudamos al mantenimiento de todos los gastos de nuestro templo, que nuestra ayuda sea como siempre generosa.
SANTO
PADRE NUESTRO
SALUDO DE PAZ
CORDERO DE DIOS
MONICIÓN DE COMUNIÓN
Jesús en la Eucaristía, nos hace participar de su vida divina. Llenos de gozo, acerquémonos a comulgar, cantando…
ACCION DE GRACIAS
Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
¡Oh, buen Jesús!, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
- mándame ir a Ti. Para que con tus santos te alabe por los siglos de los siglos. Amén.
DESPEDIDA