Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog

Presentación

  • : Ministerio de Liturgia
  •  Ministerio de Liturgia
  • : Moniciones, Evangelio diario El Santo Rosario Sabias que? Pensamientos vivencias diarias
  • Contacto

Páginas

9 diciembre 2015 3 09 /12 /diciembre /2015 19:18

MONICIÓN DE ENTRADA (leída fuera del templo)

Buenas días, (noches) hermanos en Cristo, con mucha alegría, les damos nuestra más cordial bienvenida a esta celebración.

Con la mirada fija en Jesús y en su rostro misericordioso, el Santo Padre, en la solemnidad de la Virgen María, ha inaugurado el Jubileo Extraordinario que abre para todos nosotros y para la humanidad entera la puerta de la misericordia de Dios. En comunión con la Iglesia universal y unidos a nuestra Iglesia diocesana, esta celebración inaugura solemnemente el Año Santo en nuestra comunidad, preludio de una profunda experiencia de gracia y de reconciliación.

SALUDO INICIAL

+En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

+La misericordia del Padre, la paz de Nuestro Señor Jesucristo, la comunión del Espíritu Santo, estén con todos ustedes.

T. Y con tu espíritu.

LECTURA DE LA BULA DE CONVOCATORIA “MISERICORDIAE VULTUS”

“Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre. El misterio de la fe cristiana para encontrar su síntesis en esta palabra. Ella se ha vuelto viva, visible y ha alcanzado su culmen en Jesús de Nazaret. El Padre, “rico en misericordia” (Ef 2,4), después de haber revelado su nombre a Moisés como “Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira, y pródigo en amor y fidelidad” (Ex 34,6) no ha cesado de dar a conocer en varios modos y en tantos momentos de la historia su naturaleza divina. En la “plenitud del tiempo” (Gal 4,4), cuando todo estaba dispuesto según su plan de salvación, Él envió a su Hijo nacido de la Virgen María para revelarnos de manera definitiva su amor. Quien lo ve a Él ve al Padre (cfr.Jn 14,9). Jesús de Nazaret con su Palabra, con sus gestos y con toda su persona revela la misericordia de Dios.

            Siempre tenemos necesidad de contemplar el misterio de la misericordia. Es fuente de alegría, de serinidad y de paz. Es condición para nuestra salvación. Misericordia: es la palabra que revela el misterio de la Santísima Trinidad. Misericordia: es el acto último y supremo con el cual Dios viene a nuestro encuentro. Misericordia: es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida. Misericordia: es la vía que une Dios y el hombre, porque abre el corazón a la esperanza de ser amados para siempre no obstante el límite de nuestro pecado.

            Hay momentos en los que de un modo mucho más intenso estamos llamados a tener la mirada fija en la misericordia para poder ser también nosotros mismos signo eficaz del obrar del Padre. Es por esto que he anunciado un Jubileo Extraordinario de la Misericordia como tiempo propicio para la Iglesia, para que haga más fuerte y eficaz el testimonio de los creyentes.

            “En nuestro tiempo, la Esposa de Cristo prefiere usar la medicina de la misericordia y no empuñar las armas de la severidad… La Iglesia Católica, al elevar por medio de este Concilio Ecuménico la antorcha de la verdad católica, quiere mostrarse madre amable de todos, benigna, paciente, llena de misericordia y de bondad para con los hijos separados de ella”.

APERTURA DE LA PUERTA. (Entrada procesional al templo)

CANTO DE ENTRADA.

ASPERSIÓN.

CORONA DE ADVIENTO

Encendemos la tercera vela de nuestra corona de Adviento, acercándonos así a la Navidad que Dios nos regala.

(Un niño u otra persona enciende la tercera vela, al mismo tiempo que se lee esta oración o se canta algo apropiado a la corona).

En las tinieblas se encendió una luz,

en el desierto clamó una voz.

Se anuncia la buena noticia:

¡El Señor va a llegar!

Preparen sus caminos, porque ya se acerca.

Adornen su alma

como una novia que se engalana el día de su boda.

Ya llega el mensajero.

Juan Bautista no es la luz, sino el que nos anuncia la luz.

Cuando encendemos estas tres velas

cada uno de nosotros quiere ser

antorcha tuya para que brilles,

llama para que calientes.

 

¡Ven, Señor, a salvarnos!,

ORACION COLECTA

LITURGIA DE LA PALABRA

MONICIÓN  A LAS  LECTURAS

                 Las lecturas de hoy, especialmente las dos primeras, nos invitan a la alegría. A estar contentos por la Salvación que Dios nos trae. En el evangelio, además, veremos de qué manera podemos ser cristianos. Juan Bautista nos invita a la conversión y nos da una serie de pistas para no alejarnos del camino de la fe en Jesús.

Escuchemos con atención.

HOMILÍA

CREDO

PLEGARIA UNIVERSAL

Animados por la esperanza y la alegría que la Palabra de Dios nos inspira, nos dirigimos a Él expresándole la oración que brota de esa esperanza. Digamos:  

¡SEÑOR, TÚ ERES NUESTRA ALEGRÍA!

1. Por nuestra Madre la Iglesia, para que durante el Año Santo de la Misericordia redescubramos que nuestra misión es ser signo e instrumento de la ternura del Padre.                                                                              

                                                                                                ROGUEMOS AL SEÑOR

2. Por los nuevos sacerdotes ordenados en nuestra Diócesis. Para que con su ministerio muestre el rostro misericordioso de Dios Padre.

                                                                                                ROGUEMOS AL SEÑOR

3.  Por los que sufren. Para que el Señor, con su venida, cure los dolores de los enfermos, dé paz y alegría a los que no la tienen y libre al mundo de todos los males, especialmente de las guerras y el terror.                                                                                          

                                                                                                ROGUEMOS AL SEÑOR

4. Por quienes no se sienten amados por Dios o viven sin esperanza de ser perdonados,  para que se atrevan a cruzar la Puerta de la Casa del Padre y se dejen abrazar por su misericordia que no excluye a nadie. 

                                                                                                ROGUEMOS AL SEÑOR

5. Por  los jóvenes que se confirman en nuestra comunidad, para que vivan intensamente su fe en la esperanza y sean testigos convincentes de Jesucristo con su modo de vida.

                                                                                                ROGUEMOS AL SEÑOR

Padre bueno, acoge estas intenciones que ponemos ante tu misericordia  para que podamos prepararnos dignamente a las fiestas de la Navidad ya próximas. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

LITURGIA  EUCARISTICA

MONICIÓN DE OFRENDAS

Seguimos armando nuestro pesebre para que esté listo, como nosotros, cuando llegue Navidad:

PASTORES

Dios ha escogido a los más pobres, los humildes pastores, como invitados de honor al nacimiento de su Hijo. Dios siempre está con los pobres.

PAN Y VINO

Señor, te ofrecemos el pan y el vino, fruto de la tierra, y con ellos nuestra vida. Modélala según tu proyecto de salvación

SANTO

PADRE NUESTRO

SALUDO DE PAZ

CORDERO DE DIOS

MONICIÓN DE COMUNIÓN

El cordero de Dios proclamado por el Bautista, nos invita a su mesa. Llenos de alegría por la llegada de Jesús a nuestras vidas, acerquémonos a recibirlo con amor y gratitud.

 (ACCIÓN DE GRACIAS)

MI ALEGRIA ERES TU, SEÑOR

Vienes en silencio y tus pasos Señor, producen en mí,

calma, seguridad y paz.

Necesito, Señor, un poco de tu mundo:

de tu gozo, para mi corazón triste,

de tu alegría, para mi alma esquiva,

de tu mano, en mis caminos inciertos.

¡VEN, SEÑOR!

Y hazme recuperar la alegría perdida,

el gusto por vivir, despertando cada mañana,

la esperanza en tanta hora triste.

Porque Tú, Señor, eres alegría,

haz que mis ojos brillen con el resplandor de la felicidad,

con el encanto de la fe, con la virtud de la caridad.

MI ALEGRIA ERES TU, SEÑOR

AMÉN

DESPEDIDA

 

DOMINGO 7PM. CONFIRMACIONES

MONICIÓN DE ENTRADA (leída fuera del templo)

Buenas días, (noches) hermanos en Cristo, con mucha alegría, les damos nuestra más cordial bienvenida a esta celebración.

Con la mirada fija en Jesús y en su rostro misericordioso, el Santo Padre, en la solemnidad de la Virgen María, ha inaugurado el Jubileo Extaordinario que abre para todos nosotros y para la humanidad entera la puerta de la misericordia de Dios. En comunión con la Iglesia universal y unidos a nuestra Iglesia diocesana, esta celebración inaugura solemnemente el Año Santo en nuestra comunidad, preludio de una profunda experiencia de gracia y de reconciliación.

SALUDO INICIAL

+En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

+La misericordia del Padre, la paz de Nuestro Señor Jesucristo, la comunión del Espíritu Santo, estén con todos ustedes.

T. Y con tu espíritu.

LECTURA DE LA BULA DE CONVOCATORIA “MISERICORDIAE VULTUS”

“Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre. El misterio de la fe cristiana para encontrar su síntesis en esta palabra. Ella se ha vuelto viva, visible y ha alcanzado su culmen en Jesús de Nazaret. El Padre, “rico en misericordia” (Ef 2,4), después de haber revelado su nombre a Moisés como “Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira, y pródigo en amor y fidelidad” (Ex 34,6) no ha cesado de dar a conocer en varios modos y en tantos momentos de la historia su naturaleza divina. En la “plenitud del tiempo” (Gal 4,4), cuando todo estaba dispuesto según su plan de salvación, Él envió a su Hijo nacido de la Virgen María para revelarnos de manera definitiva su amor. Quien lo ve a Él ve al Padre (cfr.Jn 14,9). Jesús de Nazaret con su Palabra, con sus gestos y con toda su persona revela la misericordia de Dios.

            Siempre tenemos necesidad de contemplar el misterio de la misericordia. Es fuente de alegría, de serinidad y de paz. Es condición para nuestra salvación. Misericordia: es la palabra que revela el misterio de la Santísima Trinidad. Misericordia: es el acto último y supremo con el cual Dios viene a nuestro encuentro. Misericordia: es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida. Misericordia: es la vía que une Dios y el hombre, porque abre el corazón a la esperanza de ser amados para siempre no obstante el límite de nuestro pecado.

            Hay momentos en los que de un modo mucho más intenso estamos llamados a tener la mirada fija en la misericordia para poder ser también nosotros mismos signo eficaz del obrar del Padre. Es por esto que he anunciado un Jubileo Extraodinario de la Misericordia como tiempo propicio para la Iglesia, para que haga más fuerte y eficaz el testimonio de los creyentes.

            “En nuestro tiempo, la Esposa de Cristo prefiere usar la medicina de la misericordia y no empuñar las armas de la severidad… La Iglesia Católica, al elevar por medio de este Concilio Ecuménico la antorcha de la verdad católica, quiere mostrarse madre amable de todos, benigna, paciente, llena de misericordia y de bondad para con los hijos separados de ella”.

APERTURA DE LA PUERTA. (Entrada procesional al templo)

CANTO DE ENTRADA.

ASPERSIÓN.

CORONA DE ADVIENTO

Encendemos la tercera vela de nuestra corona de Adviento, acercándonos así a la Navidad que Dios nos regala.

 (Un niño u otra persona enciende la tercera vela, al mismo tiempo que se lee esta oración o se canta algo apropiado a la corona).

En las tinieblas se encendió una luz,

en el desierto clamó una voz.

Se anuncia la buena noticia:

¡El Señor va a llegar!

Preparen sus caminos, porque ya se acerca.

Adornen su alma

como una novia que se engalana el día de su boda.

Ya llega el mensajero.

Juan Bautista no es la luz, sino el que nos anuncia la luz.

Cuando encendemos estas tres velas

cada uno de nosotros quiere ser

antorcha tuya para que brilles,

llama para que calientes.

¡Ven, Señor, a salvarnos!,

ORACION COLECTA

LITURGIA DE LA PALABRA

MONICIÓN  A LAS  LECTURAS

Las lecturas de hoy, especialmente las dos primeras, nos invitan a la alegría. A estar contentos por la Salvación que Dios nos trae. En el evangelio, además, veremos de qué manera podemos ser cristianos. Juan Bautista nos invita a la conversión y nos da una serie de pistas para no alejarnos del camino de la fe en Jesús.

Escuchemos con atención.

MONICIÓN: PRESENTACIÓN DE LOS CONFIRMANDOS.(antes de la homilía)

(Se nombran los nombres de cada uno)

  • .
  • .
  • .
  • .

Estos jóvenes fueron bautizados con la promesa de que serían “educados en la fe”, y de que “un día recibirían por la Confirmación la plenitud del Espíritu Santo. Este fue el compromiso de sus padres y padrinos en el Bautismo. Como catequista de estos jóvenes, tengo la satisfacción de decir a la comunidad reunida, que estos jóvenes han  recibido la catequesis adecuada a su edad.

HOMILÍA

MONICIÓN IMPOSICIÓN DE MANOS.       

El día de Pentecostés, los Apóstoles recibieron una presencia muy especial del Espíritu Santo. Los Obispos, sus continuadores, transmiten desde entonces el Espíritu Santo como un don personal por medio del sacramento de la Confirmación, que ahora va a comenzar con la imposición de manos. La imposición de manos es uno de los gestos que aparecen habitualmente en la historia de la salvación y en la liturgia para indicar la transmisión de un poder o de una fuerza o de unos derechos.

MONICIÓN CRISMACIÓN.

            Hemos llegado al momento culminante de la celebración. El Obispo, les impondrá la mano y los marcará con la cruz gloriosa de Cristo para significar que son propiedad del Señor. Los ungirá con óleo perfumado. Ser crismado es lo mismo que ser otro Cristo, ser Mesías, ser ungido. Y ser Mesías y Cristo comporta la misma misión que el Señor: dar testimonio de la verdad y ser, por el buen olor de las buenas obras, fermento de santidad en el mundo.

CREDO

PLEGARIA UNIVERSAL

Animados por la esperanza y la alegría que la Palabra de Dios nos inspira, nos dirigimos a Él expresándole la oración que brota de esa esperanza. Digamos:  

¡SEÑOR, TÚ ERES NUESTRA ALEGRÍA!

1. Por nuestra Madre la Iglesia, para que durante el Año Santo de la Misericordia redescubramos que nuestra misión es ser signo e instrumento de la ternura del Padre.                                                                              

                                                                                                ROGUEMOS AL SEÑOR

2. Por los nuevos sacerdotes ordenados en nuestra Diócesis. Para que con su ministerio muestre el rostro misericordioso de Dios Padre.

                                                                                                ROGUEMOS AL SEÑOR

3.  Por los que sufren. Para que el Señor, con su venida, cure los dolores de los enfermos, dé paz y alegría a los que no la tienen y libre al mundo de todos los males, especialmente de las guerras y el terror.                                                                                          

                                                                                                ROGUEMOS AL SEÑOR

4. Por quienes no se sienten amados por Dios o viven sin esperanza de ser perdonados,  para que se atrevan a cruzar la Puerta de la Casa del Padre y se dejen abrazar por su misericordia que no excluye a nadie. 

                                                                                                ROGUEMOS AL SEÑOR

5. Por  los jóvenes que nos hemos confirmado. Para que vivamos intensamente nuestra fe en la esperanza y seamos testigos convincentes de Jesucristo con nuestro modo de vida.

                                                                                                ROGUEMOS AL SEÑOR

Padre bueno, acoge estas intenciones que ponemos ante tu misericordia  para que podamos prepararnos dignamente a las fiestas de la Navidad ya próxima. Por Cristo N. Señor.                                       AMÉN

LITURGIA  EUCARISTICA

MONICIÓN DE OFRENDAS  

VELAS

Señor, tú eres nuestra luz. Que nuestras mesas, nuestros hogares, estén siempre iluminadas con luz.

CRUCES

Presentamos al Señor estas cruces, signo del mucho amor que Jesús nos ha tenido y que nos recordarán que nosotros tenemos que llegar a amar de la misma manera.

PASTORES

Dios ha escogido a los más pobres, los humildes pastores, como invitados de honor al nacimiento de su Hijo. Dios siempre está con los pobres.

PAN Y VINO

Señor, te ofrecemos el pan y el vino, fruto de la tierra, y con ellos nuestra vida. Modélala según tu proyecto de salvación.

SANTO

PADRE NUESTRO

SALUDO DE PAZ

CORDERO DE DIOS

MONICIÓN DE COMUNIÓN

El cordero de Dios proclamado por el Bautista, nos invita a su mesa. Llenos de alegría por la llega de Jesús a nuestras vidas, acerquémonos a recibirlo con amor y gratitud.

 (ACCIÓN DE GRACIAS)

 

MI ALEGRIA ERES TU, SEÑOR

Vienes en silencio y tus pasos Señor, producen en mí,

calma, seguridad y paz.

Necesito, Señor, un poco de tu mundo:

de tu gozo, para mi corazón triste,

de tu alegría, para mi alma esquiva,

de tu mano, en mis caminos inciertos.

¡VEN, SEÑOR!

Y hazme recuperar la alegría perdida,

el gusto por vivir, despertando cada mañana,

la esperanza en tanta hora triste.

Porque Tú, Señor, eres alegría,

haz que mis ojos brillen con el resplandor de la felicidad,

con el encanto de la fe, con la virtud de la caridad.

MI ALEGRIA ERES TU, SEÑOR

AMÉN

DESPEDIDA

Compartir este post

Repost 0
Published by Ministerio de Liturgia
Comenta este artículo

Comentarios